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Libros digitales Vs. Libros impresos en el desarrollo infantil

Leerles a los niños es uno de los hábitos más importantes para fortalecer el vínculo con los pequeños, y puede iniciarse a muy temprana edad. Incluso hay madres que conectan con sus bebés de esta forma desde que están en la barriga. Pero ¿realmente tiene el mismo efecto hacerlo con libros digitales que con los impresos?

La ciencia es muy clara en relación a este debate: “da prioridad a los libros impresos cada vez que puedas”  esta es la advertencia que las investigaciones médicas de la Universidad de Harvard han realizado recientemente.

Cuando de lectura se trata, para el cerebro humano nada es más placentero que la sensación de tocar el papel y pasar cada página. Se trata de una necesidad inconsciente que estimula el sistema de recordación.

Durante la infancia, el cerebro desarrolla los circuitos que le permitirán aprender a leer, utilizando para ello  los circuitos dedicados al habla, coordinación motora y visión. Los ojos y las manos forman parte esenciales en este proceso de aprendizaje. La experiencia táctil de un libro digital no será jamás comparable con la lluvia de sensaciones y estímulos que generarán los libros impresos.

Introducción a la lectura

Especialistas y educadores coinciden en que la lectura a los niños solo puede traer beneficios, por tanto no hay límite cuando se trata de su inicio. Sin embargo, para quienes buscan una época adecuada, a partir de los 6 meses la Academia Americana de Pediatría (The American Academy of Pediatrics) considera como buen momento para empezar. Lo que sucede al leerles, es que los bebés comienzan a aprender a poner atención, escuchar y comienzan a sentir curiosidad por emitir sonidos que, en meses, serán palabras.

A partir de los 2 o 3 años, los niños comienzan a abrazar la lectura de una forma distinta, pues se convierte –a medida que se hace hábito- en una especie de refugio de la imaginación. Leerles a los pequeños es una manera de presentarles nuevos mundos, de fantasía o no, despertar su curiosidad y darle alas a la imaginación de la manera más positiva posible.

¿Cómo leemos hoy día?

La realidad es que son cada vez menos frecuentes los libros impresos, sobre todo para las nuevas generaciones, pero queda en manos de papá y mamá, presentarles a los pequeños ambas opciones. En 2008, el repunte de ofertas de textos digitales en el mundo fue notable, pero esa tendencia parece estar equiparándose nuevamente con la demanda de libros impresos. ¿La razón? Hay ciertas características que hacen única la lectura en papel, un amor a las sensaciones que solo un impreso puede generar, como ese olor a nuevo, la textura de sus hojas y hasta la belleza visual con la que sea presentado. Todo esto suele ser un modo de ver la lectura fácil de emular por parte de los hijos, así que, si papá o mamá, aman reservar un espacio especial para los libros y dedicarle un tiempo preciado, con seguridad los pequeños mantendrán esta costumbre.  

Ventajas de los libros electrónicos

Los niños hoy día están conociendo la lectura de una manera distinta, a través de audiolibros, libros interactivos y, un poco más grandes, libros digitales, cuyo soporte son la Tablet o el ordenador. Para las nuevas generaciones, resulta completamente normal acceder al mundo de las letras de esta manera, así que toca poner un esfuerzo extra por asegurarse en generar la interacción tan positiva que se propicia al leerles a los pequeños.

La ventaja de optar por un libro electrónico, es que puede aparecer en el momento en que más se necesite, sea en esa prolongada espera en la consulta con el médico, en un aeropuerto esperando la salida de un vuelo, o durante las horas pesadas de tráfico. Esta disponibilidad inmediata resulta muy cómoda para los padres que deben sortear los inconvenientes del día con la  menor carga posible y la mayor practicidad. Apelar a los libros interactivos también puede ser beneficio para estimular el vocabulario y la comunicación de los niños, sin embargo, los adultos deben esforzarse de modo que esto no sustituya la conexión que se establece al leer. La tecnología, en este caso, no debería ganarle terreno al humano.

A pesar de las ventajas de lo digital, necesitamos decir más “SI” a los libros impresos.

Cuando de lectura se trata, para el cerebro humano nada es más placentero que la sensación de tocar el papel y pasar cada página. Se trata de una necesidad inconsciente que estimula el sistema de recordación.

Si se sopesan las ventajas de cada presentación, se tendrá fácilmente la respuesta al dilema de qué opción mostrarle a los niños al  momento de leer. La solución es equilibrio. La idea es aprovechar el privilegio de poder contar con una alternativa de lectura portátil como los libros electrónicos, pero siempre hacer espacio para otro tipo de encuentros con los cuentos en casa. Quedará de parte de los padres hacer de este momento un espacio especial, que quede en la memoria de los niños. Leerles antes de dormir, hacer una pijamada con cuentos, marcar días festivos con un espacio para la lectura o hacer tradición el intercambio de libros entre hermanos, primos y amigos, puede funcionar muy bien para ese propósito.

 

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Montréal – Québec – Canada

 

Sobre Carolina Martínez Torres

Carolina Martínez Torres. Periodista egresada de la Universidad Fermín Toro, Barquisimeto-Venezuela. Más de 15 años de experiencia en producción audiovisual y reporterismo para TV. Moderadora de espacios culturales para cadenas internacionales de TV; productora de emisiones estelares de noticias y programas informativos de entrega especial. 5 años de experiencia en edición de contenido para plataformas digitales. 5 años dedicada a la hermosa labor de ser mamá.

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