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Mi hijo moja la cama ¿Qué debo hacer?

Es la tercera noche en la semana que Carlitos se orina a medianoche. La primera vez, sus padres pensaron que había tomado demasiado líquido antes de dormir. La segunda, sin ánimos de preocuparse, pensaron que estaba poco abrigado, pero la tercera, las alarmas sonaron en vista que el pequeño de 6 años no tenía historial alguno de estos episodios de mojar la cama desde que aprendió a dominar su vejiga a los 3 años. ¿Qué estaría detonando esta novedad? ¿Le pasa lo mismo a tu hijo?

Con los niños, conviene siempre descartar escenarios que puedan estar influyendo en expresiones irregulares de su comportamiento o funcionamiento. En lo que a mojar la cama se refiere, muchos factores pueden estar incidiendo en la aparición de esta condición. Se le conoce como enuresis nocturna y es completamente involuntaria. 80% de los niños mojan la cama en la noche, y algunos, continúan con este problema hasta los 15 años.

Causas por las que tu hijo moja la cama

La enuresis nocturna puede resultar hereditaria, incluso si sólo uno de los padres la experimentó.

 

La ausencia o poca producción de la hormona diurética durante la noche es la principal razón por la que un niño no puede dominar las ganas de orinar mientras duerme. Esta hormona es la que nos permite aguantar toda una jornada de sueño sin la necesidad de ir al baño. Los niños enuréticos no perciben ni siquiera la sensación de vejiga llena, así que, esta condición suele asociarse también con problemas para despertarse.

En el caso de Carlitos, la preocupación podría centrarse en que le ha sucedido por primera vez a una edad en la que ya se creería superada la maduración física de este aspecto. Entonces, se trata de un llamado de atención que inconscientemente está haciendo el niño. La enuresis nocturna suele asociarse a problemas psicológicos, pero la aproximación como tal sería errada. Lo que sí puede pasar es que esté vinculado a un evento extraordinario en la vida del niño, como por ejemplo, la llegada de un hermanito o hermanita a casa, la pérdida de un familiar o ser querido cercano, o algún problema de adaptación en la escuela.

¿Otras situaciones que podría estar advirtiendo al mojar la cama? Que los padres no dan espacio al pequeño para realizar sus propias actividades y ruta de aprendizaje aun cuando ya está en capacidad de hacerlo. También puede suceder, por el contrario, que los niños estén enviando un mensaje para pedir límites y normas al momento de aprender. Entonces, la orientación de mamá y papá deberá reforzarse con pautas claras.

¿Qué hacer para ayudar a mi hijo?

Más bien habría que enfocarse en aquello que resulte contraproducente para que el niño pueda avanzar en la superación de esta condición.

Nunca regañes al pequeño. Recuerda que se trata de un acto involuntario y cualquier sermón o humillación en torno al hecho puede fijar el episodio con un tinte muy negativo en su mente.

El niño no debe sentir que es su culpa, pero tampoco debe sentir que puede seguir sucediendo sin tomar acciones para remediarlo. Se le debe hacer entender que está en sus manos superar la enuresis nocturna, con al apoyo de papá y mamá.

No recurras al pañal en la noche. Esto impedirá que el niño aprenda cómo se siente estar mojado, y por tanto, tardará más en buscar solución al asunto. Debe tomar consciencia de lo que es la vejiga llena.

Establece un entrenamiento de retención durante el día, para que aprenda a aguantar lo necesario hasta llegar al baño. Justo antes de empezar a orinar, pídele que cuente hasta 10 (puede ser un poco más a medida que va avanzando el entrenamiento), y luego podrá orinar. Esto reforzará la musculatura pélvica y los músculos que envuelven la vejiga.

No dudes en reforzar los logros positivos del niño, como una noche seca, o la posibilidad de realizar el entrenamiento sin contratiempos, con alguna recompensa, que no sea material, como prometerle ir a ese parque que tanto quería o realizar esa excursión que deseaba.

En el caso de la enuresis nocturna, es importante entender que hay muchos factores que inciden, como el tamaño de la vejiga del pequeño, la cantidad de líquido que toma antes de dormir, la producción de orina mientras duerme, e incluso, las variables hereditarias. Si uno de los padres solía padecer esto de pequeño, hay 30% de probabilidades que el niño también lo experimente.

 

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Montréal – Québec – Canadá

Sobre Carolina Martínez Torres

Carolina Martínez Torres. Periodista egresada de la Universidad Fermín Toro, Barquisimeto-Venezuela. Más de 15 años de experiencia en producción audiovisual y reporterismo para TV. Moderadora de espacios culturales para cadenas internacionales de TV; productora de emisiones estelares de noticias y programas informativos de entrega especial. 5 años de experiencia en edición de contenido para plataformas digitales. 5 años dedicada a la hermosa labor de ser mamá.

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